Hola, mi nombre es Santiago Márquez Solís y voy a ser vuestro anfitrión mientras estéis navegando por este pequeño rincón de Internet que es mi escaparate personal sobre mi trabajo. Si has llegado a esta página es porque quieres conocer un poco más sobre mí.

A nivel de formación soy Ingeniero Informático y llevo más de veinte años involucrado en proyectos de diversa índole para todo tipo de empresas. He colaborado en proyectos para grandes instituciones financieras como BBVA o Credit Suisse, para empresas farmaceuticas, como Lilly o durante muchos años dentro de la Administración Pública, donde he tenido la oportunidad de trabajar en la Seguridad Social, la Gerencia de Informática o la Tesorería General en el Área de Aplicaciones Económicas.

Hace unos años, dejé atrás esa etapa, para dedicarme a algo que al principio era un hobby sin aparentemente demasiado futuro, pero que poco a poco me fue enganchando cada vez más. Me refiero al mundo de Bitcoin y de la Cadena de Bloques, de esto hace casi diez años, y puedo decir, que si el nacimiento de Internet me pilló en la universidad y fue algo que no tuve una consciencia de lo que significaba, en parte a que tenia la cabeza en otras cosas, con el mundo de las criptomonedas

Gracias a mi amigo Alberto Toribio, uno de los referentes en el mundo cripto nacional, cambié a trabajar en el Grupo Barrabés como CTO de una de las empresas más curiosas en las que he tenido la oportunidad de trabajar, esta empresa era Clluc.

Clluc en patues, no olvidemos que los origenes de Barrabes están ubicados en el alto Aragón, como empresa de ropa deportiva, significa mochuelo y es el simbolo internacional de la inteligencia. Dentro de Clluc, nos dedicamos a desarrollar aplicaciones basadas en cadena de bloques y de inteligencia artificial y he participado en proyectos para clientes de lo más diverso, como Ferrovial, Bankia o el Gobierno de Aragón por citar algunos de los más representativos.

Estando en Clluc, comenzamos a trabajar con Hochtief, empresa del grupo ACS, en la siguiente evolución de aplicaciones para el sector de la construcción, y di el salto para seguir evolucionando y transformando un sector que es quizás de los menos digitales que todavía existen. Un reto que resulta apasionante a la vez que un desafío diario.